Hoy vamos a hablar sobre el precio de un producto y como muchas veces influye en la percepción del valor del producto o servicio.
Porque al contrario de lo que podría parecer lógico, bajar mucho el precio no va a aumentar las ventas de por sí, sino que va a hacer que el producto o servicio sea de menos valor, porque vale o cuesta menos económicamente.
Los precios bajos y su efecto en el cliente:
En muchas ocasiones, la gente tiende a bajar los precios para que los clientes compren más, y puede llegar a ser contraproducente al ser percibido como de menos valor que si el precio fuera más elevado.
Del mismo modo, tener precios bajos atraerá clientes que se enfocan más en las ofertas o en lo gratuito, y serán clientes de, en cierto modo, menos calidad, pues estarán dispuestos a pagar menos ya que han sido atraídos por el precio bajo del producto o servicio, y lo que nos interesa es clientes que tengan dinero y quieran pagar por lo que vendemos, porque lo que vendemos les gusta, lo necesitan y están dispuestos a pagar el precio que vale y cuesta realmente nuestro producto o servicio.
El precio elevado como señal de valor:
Asimismo, el precio elevado da la sensación de que el producto o servicio es de más alto valor; el precio más bajo da la sensación de ser percibido como de menos valor, ya que el precio no es tanto por la cantidad de dinero, sino por la percepción psicológica de que lo caro y costoso económicamente es mejor y lo barato es barato porque es bastante peor, o como dicen en mi pueblo, la marca buena y la marca blanca, la marca Coca-Cola y la Coca-Cola de marca “guarra”.
Oferta, demanda y capacidad económica:
Siempre hay personas con mayor o menor poder adquisitivo y mayor o menor capacidad económica para comprar un producto o servicio que, si tiene oferta y demanda, es porque hay gente interesada en ello, es decir: siempre hay gente interesada en un producto o servicio y gente dispuesta a pagar por ello.
1 comentario en «El precio de un producto y la percepción del valor»